Ligamento cruzado roto. Lo que sigue depende de qué tan rápido actúes.

La rotura del LCA es una de las lesiones de rodilla más frecuentes — y una de las que más personas dejan sin atender por miedo a la cirugía. En la mayoría de los casos, operar a tiempo es lo que marca la diferencia entre una recuperación completa y un desgaste progresivo de la rodilla.

¿Qué es y cómo se siente?

¿Cómo saber si rompiste el ligamento cruzado?

El ligamento cruzado anterior (LCA) es la estructura que da estabilidad a la rodilla en movimientos de giro, arranque y frenada. Cuando se rompe — parcial o completamente — la rodilla pierde ese soporte y empieza a fallar.

Las señales más frecuentes son: un "tronido" en el momento de la lesión, inflamación rápida de la rodilla, sensación de que la rodilla "se va" al caminar o al bajar escaleras, e inestabilidad al hacer movimientos laterales.

Muchas personas siguen caminando y posponen la valoración pensando que "ya se va a acomodar". El problema es que sin el LCA, la rodilla compensa con otros tejidos — meniscos y cartílago — que con el tiempo también se dañan.

Ilustración de una rodilla humana con articulación dañada, mostrando inflamación y daño en los tejidos, huesos y ligamentos.
Paciente masculino con dolor en la rodilla, atendido por un doctor que le examina la rodilla en una clínica de rehabilitación

¿Cuándo se opera?

No toda rotura de LCA necesita cirugía inmediata. Pero sí una valoración.

La decisión de operar depende de varios factores: tu nivel de actividad, si la lesión es parcial o total, si hay otras estructuras involucradas y cuánto tiempo lleva sin atención.

En personas activas, deportistas o con lesión completa, la reconstrucción artroscópica es el tratamiento de elección. Se realiza con técnica mínima invasiva, con pequeñas incisiones, tiempo quirúrgico de aproximadamente una hora y recuperación progresiva desde los primeros días.

En casos seleccionados — pacientes mayores, con baja demanda física o lesión parcial — puede evaluarse un manejo conservador con rehabilitación intensiva. Eso también se define en la valoración.

El procedimiento

Artroscopia de LCA: lo que pasa en quirófano

La reconstrucción del LCA se realiza por artroscopia — un procedimiento de mínima invasión donde se introduce una cámara y los instrumentos a través de incisiones pequeñas, sin abrir la rodilla.

Se toma un injerto — generalmente del propio paciente — para reconstruir el ligamento dañado. El procedimiento dura entre 60 y 90 minutos, se realiza con anestesia regional y en la mayoría de los casos es ambulatorio: entras y sales el mismo día.

La rehabilitación comienza en los primeros días. La recuperación funcional completa varía entre 6 y 9 meses dependiendo del caso y del nivel de actividad al que quieras regresar.

Personal médico en una sala de cirugía realizando un procedimiento quirúrgico con instrumentos y equipos médicos.
Personal médico realizando una cirugía en un quirófano con instrumentos y equipo de protección.

¿Por qué operarse con el Dr. Cerda?

Más de 200 cirugías al año. Muchas de ellas, exactamente esta.

El Dr. César Cerda es especialista en cirugía artroscópica de rodilla con formación en la UNAM y experiencia en hospitales como el Hospital Dexeus de Barcelona y Hospital Ángeles Lomas. La reconstrucción de ligamento cruzado es uno de los procedimientos centrales de su práctica.

Atiende con seguro de gastos médicos mayores (más de 46 aseguradoras) y pacientes particulares. Los consultorios están en Metepec, a cinco minutos de Galerías Metepec.

Señales de que ya es momento

¿Cuándo agenda tu valoración?

  • Tuviste una lesión de rodilla con tronido e inflamación inmediata

  • Tu rodilla falla o se siente inestable al caminar, bajar escaleras o hacer deporte

  • Ya tienes resonancia y te confirmaron rotura parcial o total del LCA

  • Te dijeron que necesitas cirugía y quieres una segunda opinión

  • Llevas meses con inestabilidad y nunca lo valoraste formalmente

Médico revisando la rodilla de una mujer en consulta médica, con imágenes anatómicas en la pared y equipo de evaluación en el fondo.

Una valoración te dice exactamente

qué tan grave es tu lesión y qué opciones tienes.

No tienes que llegar con una decisión tomada. Llegas con tu resonancia o tus síntomas, y al terminar la consulta sabes si necesitas cirugía, cuándo y cómo sería tu recuperación.